Manspreading: “Práctica de algunos hombres de sentarse con las piernas abiertas en el transporte público, ocupando con ello el espacio de más de un asiento.”

Lo que me hace más gracia de este asunto es la justificación de dichos hombres: “esque se me aprietan los huevos si no me siento así”. Pobrecitos.

Es interesante fijarse en el metro en este tipo de lenguaje corporal, porque el manspreading es otra forma de comunicar que “aquí mandan las pollas” y que las mujeres están mejor con las piernas cerraditas, para que no les entre nada.

A mí a veces me da por despatarrarme en el transporte público y me miran como si fuera noticia que una mujer se siente abierta de piernas. ¡Qué soez!, me miran como si con esa postura estuviera lanzando un mensaje, y no de poder precisamente. Parece que tuviera una flecha hacia el coño que dijera “como estoy en esta postura, tienes derecho a entrar aquí”

Mansplaining: Proviene de las palabras “man” y “explaining”, básicamente es el acto de un hombre explicando algo a una mujer de forma condescendiente o paternalista.

Puedes ser licenciada en informática, ir a una tienda de ordenadores sabiendo lo que quieres y que pongan en duda todo lo que digas. Te pueden explicar cómo ser mejor mujer, cómo ser mejor feminista, pueden hasta repetir la información que acabas de dar para poner una puntilla, simplemente por el hecho de no sentir que una mujer puede saber más que un hombre en cualquier tema.

A muchos hombres les encanta explicarnos cosas como si no supiéramos nada, y que sonriamos y demos las gracias y parezcamos finas, y débiles, y estúpidas.

Luz de gas o gaslighting: “Forma de abuso psicológico que consiste en presentar información falsa para hacer dudar a la víctima de su memoria, de su percepción o de su cordura. Puede consistir en negaciones simples por parte del abusador, en el sentido de si determinados eventos ocurrieron o no, o incluso en la escenificación de situaciones extrañas con el fin de desorientar a la víctima.”

¿Alguna vez has estado en una relación en la que has dudado tanto de ti misma, que has llegado a anularte? ¿Te has sentido exagerada y paranóica? Este es el abuso que menos se nota, el que muy pocas veces sale a la luz, el que te hace dudar tanto de todas tus creencias, que no puedes llegar a ver que estás siendo víctima de algo, y que esos pensamientos no vienen de ti.

Casi todes hemos pasado por esa situación de manipulación, si en este momento te sientes representada por esta explicación, intenta alejarte de esa relación, confía en tus amistades, confía en ti misma y conecta con tu intuición.

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