La mujer de la semana: LETICIA DOLERA

Posted in ActualidadCultura

El primer problema que se te presenta cuando finalmente decides -en un acto de valor- considerarte feminista, son todas las contradicciones añadidas. Dice Mireia Bofill que “todo empieza cuando una mujer habla con otra mujer”, que es ahí cuando entiendes que no estás sola, que no eres la única en sentir todo lo que sientes. A mí me pasó algo parecido cuando leí el artículo de Leticia Dolera ‘Contradicciones de una feminista en la alfombra roja’.

Yo me crié en una familia humilde y trabajadora del barrio de Carabanchel, en Madrid. Éramos cuatro mujeres; mi madre, mis hermanas y yo. Ninguna de nosotras se ha criado con la carencia emocional de una figura masculina/paternal. Mi madre lo era todo, todo lo que necesitábamos, y así crecimos: sabiendo que no precisábamos de ningún hombre para vivir.

Cuento esto para que entendáis que el conocimiento del feminismo llevaba viviendo mucho tiempo en mi casa. Aún así, nada nos ha librado de este patriarcado pesado, antiguo y arraigado, con el que todes hemos crecido.

Aquí vienen las contradicciones.

Vale, yo soy feminista, pero, ¿por qué sigo haciendo x cosas? ¿por qué soy incapaz de no sentirme mal o rara con algunos de mis pensamientos? ¿un escotazo hasta el ombligo dice de mí que estoy dentro de este sistema o que tengo libertad de elección sin ser juzgada?

Entonces leí el artículo de Leticia. Con treinta y seis años, directora, actriz, autora de “Morder la manzana“. La revolución será feminista o no será. Un libro dirigido a todos los públicos para intentar hacer entender, otra vez (y las que hagan falta) el feminismo.

En aquel artículo Leticia se planteaba todas esas contradicciones, porque, cómo no vamos a contradecirnos, si intentamos nadar a contracorriente es normal que necesitemos pararnos a pensar, y ahí, inconscientemente, entrar de nuevo en el bucle. Lo que nos quiere decir es que es normal, es normal que nos sintamos raras, contradichas, impostoras de nosotras mismas. Pero la contradicción significa avance, nunca, NUNCA culpabilidad.

Y cuando lees a una mujer hablando de todo esto, entiendes que es normal, que es parte de un proceso, no estás loca, no lo estás haciendo mal. Hablad con vuestras amigas, con vuestras madres, hermanas, abuelas, tías, profesoras, ellas tienen sus propias ideas y seguramente os ayuden a organizar un poco las vuestras. Es un proceso largo, pero cuando ves el avance en ti misma, creedme, es súper satisfactorio y enriquecedor.

He elegido a Leticia Dolera como mujer de esta semana porque entre todas las opciones, ha elegido su posición para darnos voz a todas, y eso, es siempre un regalo. No vamos a parar, Leticia. La revolución será feminista o no será.

There are no comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Se requiere casilla de verificación RGPD

*

Estoy de acuerdo

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart