Allá por 2016 Zara intentó colarnos una colección llamada ungendered bajo la pretensión de ropa ‘unisex’. Pero al ver sus prendas lo único que me pareció la nueva idea de Amancio fue una triste línea de ropa pijamera en tonos grises, blancos y negros. Sudaderas, camisetas básicas y, atención, pantalones: ni un solo vestido, ni una sola falda. Pero no criminalicemos, Inditex no es la única que pecó. H&M se subió al carro el año pasado pero cambiando las sudaderas por vaqueros. Well done.

Parece que lo que las marcas low cost entienden por unisex no es más que tratar de vestirnos a todos como hombres o ¿es que acaso un tío no puede ponerse un vestido? Al menos Selfridges se salvó cuando sí apostó por incluir prendas etiquetadas como ‘femeninas’ en su colección agender. Todo un riesgo para la marca inglesa que le valió las críticas de una sociedad británica donde las mujeres que ocupan altos cargos de responsabilidad ganan un 22% menos que sus homólogos masculinos y donde los condenados por homosexualidad, un crimen hasta 1967, tuvieron ese delito en su expediente policial hasta 2017.

 

Símbolo de poder masculino

Cuando Coco Chanel llenó su pasarela de pantalones allá por 1920 no buscaba más que empoderar a la mujer con un símbolo de poder masculino. Ahora, esta prenda forma parte de nuestra vida cotidiana pero el patriarcado sigue recordamos que es algo ‘masculino’ al no normalizar el uso de la falda o el vestido para otro género que no sea el femenino.

Jean Paul Gaultier, David Delfin, Marc Jacobs, Palomo Spain… todos ellos han vestido a sus modelos con este tipo de prendas en un claro alegato por el gender fluid real. Aún así, parece que en esta ocasión, las marcas low cost no quieren seguir las propuestas de las pasarelas. Por ahora, la única plataforma estable de venta en esta línea son las grandes firmas de lujo.

Así, el gran desafío consiste en demostrar que se trata de un negocio rentable pero no a cualquier precio. No vendiendo ropa pijamera bajo la etiqueta de ‘unisex’, sino normalizando el uso de una falda en un hombre o de unos tacones en cualquier persona que los lleve por una simple razón de gusto.

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