¿Eso qué es? ¿Va por puntos? ¿Te lo dan por realizar el examen teórico sobre feminismo (donde caen Simon de Beavuoir y Hanna Arent, entre otras) y el de feminismo aplicado (donde demuestras no ser excluyente nunca jamás en tu día a día)?. ¿O es más bien un estado espiritual, como el Nirvana, que se alcanza al llegar a la completa deconstrucción?

Pues no lo sé, porque no existe. NO, NO EXISTE. Decir que “x” feminismo es más auténtico que otro es equiparable a cuando los machirulos de turno entonan: “el feminismo de verdad era el de antes, ahora sólo hay feminazis”.

Sigo a varias páginas y cuentas sobre feminismo que hacen publicaciones divulgativas de lo más interesantes. Y, ¿sabéis qué?, no hay día que no me encuentre una retahíla de faltas de respeto en ciertas publicaciones. Y LO MÁS DOLOROSO DE TODO es que no vienen de machistas, no. Vienen de abanderades del feminismo que culpan a esa persona por haberse (a su criterio) equivocado. Por haber sido sexista, por haber sido tránsfobe, por haber sido exclusionista. Resulta que, si eres abolicionista, estás en contra de la libertad sexual. Si eres pro-sex, estás fomentando la explotación sexual. Pues mira, a mi más que tolerante me parece un “medirse las pollas” en toda regla. DÓNDE COÑO QUEDÓ LA SORORIDAD. Eso de luchar contra la intolerancia y la opresión del cisheteropatriarcado a base de intolerancia, como que no me cuadra. Estamos todes juntes en esto.

Parece que con las redes sociales, nuestra vida ha de ser pura, correcta, sin mácula. Seguir la senda de la virtud, y no desviarnos. Pues… ALERTA SPOILER: Somos seres humanos, tenemos contradicciones, fallos, aprendemos, nos caemos, nos levantamos, nos volvemos a caer…. Y evolucionamos. Cambiamos de opinión. Hace 3 años, o 2 meses, podría tener una visión distinta acerca de x tema, y aunque ahora considere que estaba equivocada por aquel entonces, no me hubiese sentado nada bien que me hubiesen hecho shaming por aquello que pensé, dije o hice.

Y se saca de contexto, o se vive en una pecera digital. Porque una conversación que podría ser divertida, amena y didáctica entre dos personas con mucho en común, se convierte en una auténtica batalla campal por tenerla más grande. Me duele esa pérdida de humanidad, de empatía, de todo. Precisamente, Amarna Miller comentaba que lo que más le dolían eran los ataques que orquestaban en las redes feministas radicales contra ella. ¿En serio ese es el concepto que hay de “sororidad”, de combatir el patriarcado? WTF

Pues eso, leñe. Tolerancia, amor, respeto, y SORORIDAD, que suficiente daño nos hace el patriarcado como para estar a hostias todo el día. <3

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