Estamos un poco hasta el mismísimo de este tipo de acosos, hartes de los machitos del fútbol, de verdad, ¿no se dan cuenta de lo ridículos que son y la grima que dan?

“Ay, pero not all football men”, mira niño, sólo por pensar eso, autoanalízate, porque probablemente entres en el saco del repelús.

El acoso está naturalizado y normalizado hasta en directo por la TV y encima hace gracia. Que un hombre toque a una mujer cuando ella está pidiendo que pare de hacerlo, es gracioso y es un contenido apropiado para cualquier persona que tenga acceso a una televisión.

Muchos repiten que la igualdad ya existe hasta hartarse y cuando oigo ese tipo de comentarios, surgen en mí pensamientos como irme a tocarle la polla a un periodista hombre, hetero, blanco y cis, en directo.

Pero claro, si hiciera eso sería una golfa.

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