Hola, me llamo Sonia, soy de Madrid y tengo veinticuatro años. He visto el anuncio de su piso en alquiler de la calle La Palma y estoy muy interesada en ir a verlo. Sería para mi novia, dos gatos y para mí.

A la vista de algunos de los problemas que se nos han presentado por ser una pareja de dos mujeres lesbianas, voy a hacerle un resumen del tipo de excentricidades que, al parecer, molestan tanto a un vecindario “normal”.

Tanto mi pareja como yo tenemos trabajos de oficina, por lo que el ruido del despertador puede ser molesto a algunas personas que a esa hora sigan durmiendo.

Tenemos la mala costumbre de intentar llevar un estilo de vida sano y hacer uso de las escaleras en vez del ascensor; imagino que el eco del portal pueda fastidiar a alguien.

De vez en cuando, aunque tampoco mucho, invitamos a algunos amigos a cenar, nos gusta, por lo que sea, compartir nuestro tiempo libre con la gente a la que queremos. Entiendo que el escándalo importuna a cualquiera.

En primavera, solemos adornar nuestras ventanas con flores, cantamos los sábados por la mañana mientras limpiamos la casa, dejamos que nuestros gatos reposen al sol en el balcón. A veces hasta bailamos.

Entiendo si alguna de estas extravagancias de nuestro carácter les hartan. Imagino que lo correcto sería integrarnos, ser “normales”, hacer lo que tode el mundo hace, que es, a fin de cuentas y siempre: quedarnos calladas.

Publicidad
tienda

Comenta

Por favor escribe tu comentario
Escribe tu nombre

28 + = 37

* Se requiere casilla de verificación RGPD

*

Estoy de acuerdo